sábado, 6 de marzo de 2010

8 de marzo de 2010

    Con motivo del día de la mujer trabajadora el próximo lunes 8 de marzo en la plaza de San Juan de Cáceres, la asociación de madres AMARYI realizara una vistosa performance para reivindicar y criticar la verdadera realidad de las madres y mujeres trabajadoras.


HORA: 11’00
DIA: lunes, 8 marzo
LUGAR: plaza de San Juan, Cáceres
MOTIVO: performance por la realidad de madres y mujeres trabajadoras

8 de marzo de 2010 (relato de una madre trabajadora)

Me pase mi infancia-adolescencia demostrando a los chicos que podia correr igual de rápido que ellos, que subía a la rama más alta del árbol más alto, que aguntaba igual o más debajo del agua y me tiraba de la roca más alta, siempre demostrando que no era menos por ser chica.
Cuando era pequeña me preguntaban ¿y que vas a ser de mayor?y al principio yo decia, yo voy a ser mamá, tendré un bebé, a lo que el adulto de turno me contestaba no, pero de trabajar, ¿que vas a ser?(¿es que acaso el oficio de madre no es un trabajo? no es ser algo!!?) Aprendí que lo que se esperaba de mi era tener un trabajo remunerado, ser arquitecto, maestra, ingeniera o lo que fuera asi que a la insistente pregunta, dependiendo de como me sintiera esa semana, contestaba: seré peliculera!!(persona que hace peliculas) seré veterinaria!! seré escritora!! asi hasta que llegó la hora en la que irremediablemente tuve que decidir, ¿decidir? No sé bien si yo elegí al derecho o el me eligió a mi, el caso es que acabe siendo abogada.
En la carrera en primero, concretamente en civil, recuerdo como una profesora que teniamos nos contaba que las mujeres en España, no hacía mucho, en el franquismo, no podían disponer de sus bienes sin consentimiento de sus maridos o padres, que no podian ser ni abogadas, ni registradoras de la propiedad, ni un sin fin de profesiones, pregunté a mi abuela, la gran contadora de historias, sobre el tema y me contó que efectivamente las profesiones de las mujeres en su época se reducían casi en exclusiva a ser maestras, enfermeras y poco más.
Mi madre se casó muy jovencita con 19 años, a los 26 años ya tenia cuatro hijos, paso de la casa de su padre a la casa de su marido y la recuerdo toda la vida intentando conseguir un trabajo fuera de casa, creo un taller de moda, donde hacian unas cuantas sus propios vestidos y acabo cosiendo para las amistades a precio de coste, después estuvo estudiando un montón de oposiciones, todavía a día de hoy me pregunto de donde sacaba el tiempo para estudiar, consiguió entrar en una bolsa de trabajo cuando se quedó a unas décimas para aprobar y trabajó unos meses, por aquel entonces le preguntaba que en que consistía su trabajo, y me contaba que no era muy gratificante, pues se tiraba entre 7 y 8 horas en un despacho sin mucho que hacer, eso si, tenía que hacer la comida por las noches y la casa por las tardes, acababa agotada.
Ahora en el Código Civil pone, entre las obligaciones de los cónyuges, que deberán compartir las responsabilidades domésticas y el cuidado y la atención de ascedentes y descendientes y otras personas a su cargo; yo me río de estas cosas que hacen los políticos, realmente creen que poniendo sobre un papel una obligación de la esfera íntima y personal del ciudadano este va a cumplirlo? no creo que el legislar sea la solución.
Si realmente se diera la importancia que merece a las funciones que por cultura, tradición o imposición se le han otorgado a la mujer, me refiero al cuidado de los niños y el cuidado del hogar, entonces seguramente las cosas serían distintas, desde mi punto de vista no es una cuestión de hombres o mujeres es una cuestión de atribución de tareas; sin hacer esa atribución en función del sexo sino de las aptitudes de cada persona. Y por supuesto, creo que también es una cuestión de retomar el rumbo de la humanidad, de nuestas vidas y nuestro destino, y empezar a darle importancia a lo que realmente importa, poner en el centro de la sociedad al BEBE, al recién nacido, al FUTURO y no al “valioso caballero” .
No hay que olvidar la ley especifica que hicieron no hace mucho, la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, esta ley pretende entre otras cosas que no se discrimine a la mujer en el trabajo por el hecho de ser mujer, es decir, por motivos de embarazo, parto, lactancia...pero la realidad cual es?esta ley hace realmente que la mujer no este discriminada por estos motivos? La realidad es que biologicamente la madre es la madre y si deseamos seguir exisitiendo en el universo habrá que cuidar de esas madres al menos cuando estén gestando y criando (me refiero al término literal de la palabra criar).
Sin embargo la realidad es que amamantar repercute negativamente en tu proyección profesional, en algunas ocasiones dejamos nuestra función biológica de criar a nuestros hijos en manos de otras personas por pura supervivencia, esto es lo que nos ha enseñado esta sociedad, si quiero sobrevivir en la Era del consumo y el bienestar tengo que producir, conseguir dinero y no hay más, lo demás es secundario, no tiene importancia, se pueden encontrar personas que sustitutuyan a las madres para que éstas sigan produciendo, consiguiendo dinero para hacer que la rueda siga girando, pero ¿a que precio? ¿Realmente queremos que siga girando la rueda de ese modo?
Es bastante significativo y triste darse cuenta de que la baja por materidad que permite la ley es por un tiempo inferior a lo que recomienda la OMS que debemos estar alimentando a nuestros bebés con leche materna en exclusiva y a DEMANDA (del bebé, claro), lo que nos obliga a hacer verdaderas acrobacias, en el mejor de los casos, para dar un derecho de nuestros hijos, el de ser alimentados por sus madres de la mejor forma posible. Después tenemos dos opciones, o reducir nuestra jornada con la consiguiente reducción de nuestro salario o pedirnos una excedencia, eso para el caso de estar trabajando por cuenta ajena, porque claro, si trabajas por tu cuenta las opciones se reducen a “apañatelas como buenamente puedas”. Por lo que, a fin de cuentas, no nos queda otra que elegir, si es que el nivel de retribución de nuestro compañero nos lo permite en el caso de que se tenga compañero, entre cuidar a nuestros hijos o ganar dinero. Por lo que lo de conciliar...conciliar yo no lo veo. Lo lógico sería que si lo que se desea es conciliar el trabajo remunerado con el cuidado de los hijos se permitiera, por ejemplo, en todos los puestos de trabajo posibles, compatibilizar el trabajar con el llevar a tu bebe a cuestas, o que dentro de nuestros centros de trabajo existiera un lugar para conciliar esos dos ámbitos igual de importantes, o que todo el trabajo que se pudiera hacer desde nuestras casa cerca de nuestros hijos se hiciera de ése modo o que se pudiera compatibilizar con tu pareja la jornada laboral, en fin, que en ésta sociedad se equiparara la importancia de criar a los hijos con el hecho de producir.
Y es que no veo tan descabellado, por ejemplo, que una procuradora lleve a cuestas por el juzgado de turno a su bebé y cuando tenga que entrar en un juicio, por ejemplo, deje a su pequeño con una cuidadora que estuviera en el mismo juzgado. En fin las posiblidades son infinitas como la imaginación de la humanidad.
Para terminar solo deciros que realmente lo que me gustaría es que mi hija creciera en un mundo en donde no existiese el dia de la mujer trabajadora, porque en ese mundo no habría que ensalzar la figura de quien realiza un sobre esfuerzo para adquirir prestigio profesional o para traer una remuneración a casa, en un mundo donde todos hiciéramos las funciones o tareas que hiciésemos siendo con ello personajes principales y visibles de nuestra sociedad, sobretodo porque en ese mundo las personas no competirían sino que cooperarían para vivir felices, disfrutar del aire que trae el mar, de la danza de los árboles, de la risa de los niñ@s, de la risa de nuestros hij@s.

Yarim

No hay comentarios:

Publicar un comentario